Los capítulos finales de “Los tronos de lo invisible” plantean la pregunta más básica que una civilización puede esquivar: ¿qué colocamos en la posición más alta cuando dejamos de inclinarnos
“Los tronos de lo invisible” no termina con una queja. Termina con una elección sobre la percepción. En sus capítulos finales, orientados hacia el porvenir, el libro contrapone dos maneras
Cuando emprendí este viaje, creía que intentaba comprender la historia. En verdad, intentaba comprender habitaciones corrientes. Un aula con una marca roja…
Al final del capítulo anterior, una pregunta permanecía callada e insistente: ¿qué, juntos, colocaremos a continuación en el lugar más alto? Cuando llego a…